Terapia para el pánico escenico. Psicologia en Bs. As.

PsicologiaPanico Escenico: Terapia en Artistas, Criterios Actuales y Creencias

La hipnosis es la terapia breve por excelencia.  Como hipnologos o psicoterapeutas no tenemos posibilidad alguna de posesión de poderes mágicos. Podemos tener prestigio lo cual es mucho y es un excelente aporte a nuestro arte


Carlos Malvezzi Taboada terapia breve cognitiva hipnoterapia

Dr. Carlos Malvezzi Taboada
Especialista en Psicología Clínica
Instituto Gubel de Investigación
Docencia en Hipnosis, Psicoterapias
Breves y Medicina Psicosomatica.
Buenos Aires. Argentina

 

Mientras se continúen formulando diversas teorías acerca de la naturaleza del comportamiento humano, habrá asimismo diversas teorías acerca de la hipnosis.

En tanto, la vieja y polvorienta hipnosis ha sobrevivido a períodos mágicos, religiosos, cientificistas y continúa motivando interés aún hoy, junto a la cibernética….

Al fin de cuentas, nuestros pacientes, están enfermos… de… palabras… palabras que les han dicho sus padres, palabras que les han dicho sus maestros, palabras que les ha dicho la sociedad o palabras que se… han dicho a sí mismos,

La gente se hipnotiza, en los templos, en las selvas, en los cines, en las plazas públicas y… hasta, en las canchas de fútbol.

Porque el fenómeno hipnótico en sí, puede producirse -dadas las condiciones ambientales necesarias- en forma natural o espontánea en cualquier ser humano.

¿Es factible ayudarlo así, a que pueda obtener un mejor desempeño artístico?

Durante mucho tiempo y aún en la actualidad, algunas personas, entre los que se pueden incluir profesionales que poseen formación médica o psicológica, pensaron que la hipnosis era un estado especial, producido mediante misteriosos rituales. En el pensamiento o con ideas casi lindantes con lo mágico, acerca de que los profesionales que empleamos la hipnosis como parte integrante de nuestra labor terapéutica, poseemos «algo» que emana de nuestra mirada o que «algo» emana de nuestras manos, que actuando sobre «algo» del paciente, hace que «algo» le suceda. Formándose así, un mundo de hipótesis de los «algos», cargado de prejuicios y desconocimiento acerca de la realidad del fenómeno hipnótico.

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panico escenico hipnosis en artistasNada emana de nuestras manos ni nada emana de nuestras miradas, ni nada emana de nosotros, más que palabras.

Como hipnólogos o terapeutas, no tenemos posibilidad alguna de posesión de poderes mágicos. Podemos tener prestigio, lo cual significa mucho y es un excelente aporte, a nuestra labor.

Porque, de la misma manera, puede una persona, lograr el estado hipnótico mediante la labor de un hábil psicólogo como por la acción de un grabador, y un par de pilas no tienen más poderes de lo que pueden tener los miles de millones de neuronas, del cerebro humano.

Otros, piensan que se trata sólo de un estereotipado ritual, donde se le dice a la persona «duérmase» y ésta se queda dormida, y en ese momento se le proponen una serie de sugestiones. Nada de esto es así.

La gente se hipnotiza, en los templos, en las selvas, en los cines, en las plazas públicas y… hasta, en las canchas de fútbol.

Porque el fenómeno hipnótico en sí, puede producirse -dadas las condiciones ambientales necesarias- en forma natural o espontánea en cualquier ser humano.

Podrá presentarse con distintas manifestaciones de exaltación, de pasión o de misticismo, pero, el fenómeno, como fenómeno psiconeurofisiológico, es el mismo.

Tanto se produzca, mediante un estado de éxtasis en un templo o mediante una danza tribal, como por el arrobamiento de los enamorados o durante un partido dentro de una cancha de fútbol.

Los valores individuales serán distintos, pero la composición y estructura del cerebro es una y sólo una y por ende los fenómenos psiconeurofisiológicos son iguales.

Ahora, bien:

¿Qué pasa en los estados místicos orientales?

¿Qué pasa en los trances yogas?

¿Qué pasa en los estados místicos cristianos? No ya para el interés teológico o literario, sino psicofisiológicamente.

¿Qué está pasando allí?

¿Que pasa en todas las situaciones vivenciales y existenciales donde hay una modificación transitoria de nuestra conciencia?

Es en el fenómeno de trance hipnótico, donde se produce una modificación del estado de conciencia por medios psicológicos, autoinducidos o heteroinducidos, es decir sin la utilización de fármacos, drogas o alucinógenos.

Como acto psicoterapéutico en sí, el trance hipnótico, es una relación bipersonal (terapeuta-paciente) o multipersonal (terapeuta-familia o grupo) y es una forma de comunicación en un lenguaje y un modo comunicacional particular y especifico.

Redefiniéndose entonces, el trance hipnótico como un modo específico, sui-generis, de comunicación o de intercambio, entre dos personas y no el particular estado de sólo una de ellas. Se transforma entonces en un proceso interpersonal y es una de las formas en que una persona puede comunicarse con otra.

Esta es la concepción actual de la hipnosis en el campo psicoterapéutico.

El fenómeno de la hipnosis dio lugar a que la gente se ocupara de él, tanto en el periodo mágico de la psicología, a comienzos del siglo XIX, como en el período positivista, a fines del mismo siglo como también en el período mecanicista a comienzos del siglo XX y en lo que va de este siglo, periodo eminentemente psicologista o, de alguna manera también, neurofisiologísta.

Mientras se continúen formulando diversas teorías acerca de la naturaleza del comportamiento humano, habrá asimismo diversas teorías acerca de la hipnosis.

Los fenómenos hipnóticos resultan parte integral del comportamiento humano, y desde el momento que éste no se halla totalmente comprendido, cada investigador podrá formular una teoría distinta.

En tanto, la vieja y polvorienta hipnosis ha sobrevivido a períodos mágicos, religiosos, cientificistas y continúa motivando interés aún hoy, junto a la cibernética.

«Y PRIMERO FUE EL VERBO» (GÉNESIS). LAS PALABRAS ADECUADAS…

Durante años se enseñó a los terapeutas a evitar la planificación o el inicio de lo que habría de ocurrir durante el transcurso de la terapia, y a esperar con cierta comodidad a que el paciente comenzara a decir o hacer algo. Sólo luego de estos aportes podía actuar el terapeuta.

La idea era, que la persona que se encuentra en una situación conflictiva, para resolverla, ha de determinar ella misma lo que habrá de acontecer en la sesión terapéutica y, desde ese en foque generalizador y esquemático, no interesaba demasiado la diferencia que existiera entre las personas que consultaban.

La estrategia terapéutica y de coaching, derivada de la hipnosis, enfoca a cada persona como única e irreproducible, teniendo estrictamente en cuenta sus características y necesidades individuales y diseña una labor particular para cada persona.

En la labor psicoterapéutica que incorpora la hipnosis clínica cogntiva, el terapeuta ha de tener en cuenta las características personales, culturales, familiares, necesidades, expectativas, metas y problemas a resolver.

En referencia a lo cultural, el aspecto biopsicosocial, antropológico, se deberá siempre considerar detenidamente, ya que existen obvias diferencias entre los variados modelos culturales, pues aún dentro de cada cultura coexisten distintas pautas conceptuales y referenciales. En modo tal que cada grupo humano o cada familia tiene, aún viviendo en la misma región o el mismo barrio o el mismo edificio, características, pautas, valores, conceptos y hasta formas de encarar la vida, las crisis y el sufrimiento de modo diferente.

En el claro, ejemplo, de las diferencias conceptuales en cuanto a la forma de vivir la vida, según una persona se halla criado en un medio urbano o un medio rural.
A modo de ejemplo, de esto último, la conceptualización del tiempo es diferente y hasta la forma de saludar también lo suele ser, el ambito urbano al saludarnos tendemos la mano, dado que solemos tener más cerca a quien saludamos y en rural, por la mayor amplitud espacial y de distancias, se suele hacer el saludo a la distancia alzando y moviendo el brazo.

El hablar, el decir terapéutico, deberá comprender el «lenguaje» particular de cada persona, ese lenguaje conceptual, que cada ser humano tiene incorporado en función al medio cultural y familiar en que se ha desarrollado, de ese modo, se podrán hallar las palabras, ejemplos e ideas adecuadas para cada persona.

Al fin de cuentas, nuestros pacientes, están enfermos…. de… palabras… palabras que les han dicho sus padres, palabras que les han dicho sus maestros, palabras que les ha dicho la sociedad o palabras que se… han dicho a sí mismos, y quizá sean estas últimas las que incorporadas como sistema de creencias, las que mas dificultades, limitaciones y neurosis generan. Entonces, como el “símil-similia”, de los homeópatas, pero en este caso con palabras también, procuramos la mejoría y el cambio.

Frente a este panorama general, quizá sea oportuno incluir un breve relato de algunos casos que forman parte de un trabajo de investigación y evaluación más extenso.

Corno especialista en psicología clínica e hipnoterapeuta, vinculado a campos ligados al arte, con alguna frecuencia, soy consultado por cantantes, actores, músicos y artistas plásticos, quienes se quejan de inquietud, ansiedad, falta de concentración, dificultades en la creatividad, pánico de escena, depresión, como parte de una serie de dificultades que les impiden una buena performance artística.

En ocasiones, el camino ha sido reducir el miedo o pánico experimentado sobre el escenario, sin que esto se trate de ataques de panico o algun  tipo de fobia como pueda ser la fobia social.

En otras ocasiones se orienta el tratamiento a ayudar a los artistas que han perdido la confianza en su propia habilidad o en sí mismos, o bien se sienten estancados en su capacidad creativa.

Los psicofármacos, si bien pueden ayudar, no son una solución. En dosis altas, el efecto puede ser demasiado intenso, impidiendo una buena performance; si las dosis son muy pequeñas, no tendrán efecto sobre su ansiedad.

Las actividades artísticas implican la mayoría de las veces, un cierto monto de tensión emocional y motriz.

Como regla general, se puede decir que si un actor está nervioso antes de sus primeras actuaciones, la hipnoterapia puede ayudar a tranquilizarlo.

Si el artista está demasiado tranquilo, debiéramos sospechar que está reprimiendo su ansiedad, lo cual no es una ventaja, ni para el artista ni para la calidad de su presentación.

¿Es posible, por medio de hipnoterapia, proporcionar sugerencias posthipnóticas para que el artista gane confianza en sí mismo, creatividad, inspiración y placer en su trabajo?

¿Es factible ayudarlo así, a que pueda obtener un mejor desempeño artístico?

Con terapia hipnótica se ha obtenido un adecuado método de abordaje, tanto en pacientes con problemas artísticos como en casos de baja autoestima y dificultades en la creatividad. Los artistas mejoran su autoestima y los resultados subjetivos son mucho mejores que los que se podría esperar, aún con pocas sesiones.

En ocasiones las exigencias artísticas son muy grandes, y la hipnoterapia no puede crear una eficiencia que realmente no exista. Esta ayuda puede ser realizada si no existen grandes déficits, basados en causas que yacen profundamente en la personalidad. En estos casos, será adecuado un tratamiento más prolongado para obtener resultados.

Cuando el paciente está muy preocupado por su situación actual, se subestima a sí mismo y tiene miedo de cometer errores, teme a las críticas negativas, es posible mediante la utilización de hipnosis clínica, ayudar a restablecer su propia confianza.

En esta breve reseña, trato de dar una visión objetiva de hasta dónde es posible ayudar a un artista a cantar, actuar o producir mejor, después de recibir sugerencias posthipnóticas.

De todo modos es difícil juzgar una actuación objetivamente, ya que nos acercamos a un gran y complejo interrogante: ¿qué es el arte?

Los artistas con los cuales se ha utilizado hipnoterapia son cantantes, actores, plásticos y músicos. A todos ellos les fue explicado y desmitificado el significado de la hipnosis.

En referencia a esta investigación llevada a cabo con músicos o cantantes.

No todos habían tenido un aproach previo con la hipnosis, antes que esa experiencia tuviera lugar. No hubo dificultades en llevar a cabo esta labor como así tampoco, no hubo necesidad de excluir a ningún artista.

Todos pudieron ser llevados a un buen punto hipnótico, antes de la terapia propiamente dicha.

La experiencia fue realizada en consultorio privado y los artistas interpretaron una corta partitura, a su propia elección y fue grabada. Se indujo la hipnosis, a un estado medianamente profundo, durante el cual se les dio, entre otras, la sugerencia de, que en respuesta a esta labor, sentirían más seguridad, tendrían una capacidad de inspiración incrementada y un aumento en la fe en sí mismos.

Finalizada esta etapa y después de unos minutos de conversación distensiva se les solicitó que repitieran la misma pieza de música, la que fue nuevamente grabada. En esta ocasión no fue dada ninguna indicación, explicación, ni sugerencia.

En todos los casos, por parte de los participantes, hubo una notoria valoración positiva tanto de la experiencia como de la calidad de sus respectivas producciones.

En algunos pocos casos experimentales no he realizado sugerencias posthipnóticas específicas, sino sólo ideas de serenidad y confort.
El resultado fue una sensación placentera pero sin un mayor incremento en el deseo de cantar o ejecutar piezas musicales.

La necesidad, el deseo y la aceptación de ayuda es la mejor motivación y por esa razón, entiendo, fue más fácil ayudar a mejorar. Pudiéndose asegurar objetivamente que, mejoraron su actividad, seguridad e inspiración después de realizar hipnosis.

Esta pequeña investigación nos permite demostrar, en mi opinión, que la hipnoterapia con sugerencias posthipnóticas puede mejorar la calidad de sus presentaciones en aquellas personas que necesitan un aumento de estabilidad en su actividad o presentan inquietud o angustia ante su responsabilidad frente a lo que serían circunstancias análogas a una situación de examen o por la actuación en público.

Un próximo objetivo será, ver hasta qué punto es posible tratar a una orquesta, un grupo o un coro completo, para obtener una mejor performance… Pero alguien dijo que no es necesario tratar a la orquesta o al coro completo, sino que sería más que suficiente emplear hipnosis sólo con el director.

«¿ES QUE NO SABES, PROMETEO, QUE LAS PALABRAS SON LOS MÉDICOS DE UN ESPÍRITU PERTURBADO?» (ESQUILO)

Teniendo en cuenta el modo en que lo cultural condiciona al ser humano, hallando esas palabras adecuadas y la estrategia correspondiente para cada persona, se buscará activamente el cambio. Identificando problemas solubles, diseñando intervenciones para resolverlas, fijando metas, redefiniendo situaciones en forma positiva se logra que la terapéutica resulte eficaz.

Son éstas algunas de las alternativas que la vieja y polvorienta hipnosis, aún hoy puede aportamos para atenuar el sufrimiento humano, apuntando también a superar autolimitaciones, impedimentos y dificultades.

«… Y CON EL VERBO SE CREO EL MUNDO … » (GÉNESIS)

DOS CREADORES

La influencia de la hipnosis sobre todas las formas de terapias, no ha sido apreciada aun en toda su plenitud.

Un profesional formado en hipnosis puede captar mejor que otros terapeutas la trascendencia que tiene para el paciente ver como ciertos sentimientos y conflictos se van modificando, junto con la relación interpersonal entre terapeuta y paciente.

Milton Erickson, considerado el psicoterapeuta más sagaz de este siglo, ha sido el propulsor, a través de sus ideas extraídas de la hipnosis, de las nuevas modalidades y estrategias aplicadas a las corrientes psicoterapéuticas actuales.

Paralelamente a lo que ocurrió con Erickson en Estados Unidos, aquí en la Argentina, Isaac Gubel, médico psicoterapeuta e hipnólogo, daba los mismos pasos extendiendo sus enseñanzas a Latinoamérica , parte del Caribe y de Europa. Milton Erickson y Gubel no sólo fueron colegas, sino además que compartieron experiencias, congresos y el deseo de transmitir, a quien quisiera escucharlos, sus enseñanzas.

* Especialista en Psicología Clínica
Director Instituto Gubel de Investigación y Docencia en Hipnosis, Psicoterapias Breves y Medicina Psicosomática