Hipnosis erótica, sexualidad sin contacto fisico

Hipnosis erotica y sexualidad humana

Hipnosis erotica y sexualidad humana

Hipnosis erotica: nuevos modos de vivir experiencias sexuales sin contacto fisico

Perfil

Una tendencia que crece en los estados unidos

Comunidades virtuales dan técnicas para llegar a un estado ‘hipnoide’ que garantiza una forma distinta de placer sexual. El testimonio de un hipnotizador de la Web.

Por Agustina Larrea

 

hipnosis erotica y sexo

En trance. En los Estados Unidos, venden audios, libros y videos para autohipnotizarse y disfrutar.

Es lo que viene: experiencias sexuales sin contacto físico, a través de la llamada “hipnosis erótica”. Aunque en el exterior, sobre todo en Estados Unidos, es una tendencia en alza, en la Argentina este método, por el momento, se usa de manera terapéutica para tratar a pacientes con problemas de inhibición, baja autoestima o disfunciones sexuales.

Pero lejos de la idea tradicional de un hipnotizador al estilo del recordado Tu Sam, o de la imagen más vieja aún de las tétricas experiencias freudianas, la hipnosis de este siglo está vinculada a la tecnología: existen distintas Webs de encuentros hipnóticos sexuales, donde hipnotizadores e hipnotizados se conocen, se venden audios, libros y hasta videos de todo tipo con el fin de erotizar a través de este método.

Según Carlos Malvezzi Taboada, titular del instituto Gubel, el más grande de la Argentina especializado en hipnosis clínica, si bien la hipnosis erótica tal como se la conoce afuera no llegó a nuestro país, aquí ya se tratan distintos tipos de problemas sexuales con esta técnica. “La hipnosis no es una cuestión mágica, no se trata de la posesión de poderes. Es una modalidad comunicacional entre dos personas”, aclara. En sus sesiones, Taboada busca, a través de vías indirectas y de evocaciones, tratar distintas patologías vinculadas con lo sexual. “Siempre hay un acto de alguna manera masturbatorio, porque se pone en juego la imaginación”, explica. Las sesiones con hipnosis duran lo mismo que una terapia tradicional, se pueden hacer en un diván y llegan a extenderse, de cuatro a seis meses.

Hipnosis virtual. Internet es el terreno ideal para la hipnosis erótica. Anonimato, desinhibición y distancia hacen que las personas atraídas por esta práctica se acerquen de inmediato.

A partir de un aviso clasificado, PERFIL se puso en contacto con un usuario que acepta contar su experiencia, pero pide mantener su anonimato y usa un nombre ficticio, Marcelo. El es abogado, tiene 30 años y domina perfectamente el inglés. Es que la mayoría de los sitios de hipnosis erótica son extranjeros y allí se juntan personas de todo el mundo con esta inquietud.

Para ingresar hay que registrarse como “hipnotizador” o como alguien que quiere ser hipnotizado. Marcelo se puso a investigar el tema y así se contactó con algunas comunidades en la Web: “Busco a través de Internet porque sé que este tema es imposible de plantear a una chica que desde el vamos no sienta al menos curiosidad por la hipnosis erótica. En general, chateo con gente distinta. Siempre empiezo con chicas nuevas en la comunidad, les explico de qué se trata y las hipnotizo usando una técnica de relajación progresiva. Normalmente, vuelvo a chatear con ellas tiempo después y hacemos otra sesión, a veces no las encuentro logueadas nunca más. Supongo que algunas satisfacen su curiosidad y listo. Sé que en el sitio alguna gente forma relaciones de largo alcance, y algunas chicas indican quién es su ‘hipnotizador exclusivo’”, aclara.

Sobre cómo es su experiencia cuando hipnotiza, explica: “No creo que pueda describirte lo que se siente durante la hipnosis erótica. Te diría que se siente lo mismo que en cualquier otra circunstancia en la que uno desea y se siente deseado. Ambos deben sentir placer”.

clic lea: Salud Vital Hipnosis Un método cada vez más utilizado Mejora el sexo con hipnosis

 

click lea: BBC Argentinos ensayan con hipnosis como terapia sexual

Respuestas Magicas

“Cada vez hay más prácticas sexuales donde el cuerpo está ausente”, afirma el sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff, quien además se desempeña como docente de Sexología clínica en la Universidad de Buenos Aires y coordina su propia página en Internet www.e-sexologia.com.

Según el especialista, el país está “analfabeto en sexualidad humana” y es por eso que se recurre a cualquier tipo de respuesta mágica ante las cuestiones que tienen que ver con el erotismo.

“Internet da para todo, ‘sexo’ es una de las palabras más buscada en Google”, sostiene.

Sobre las prácticas vinculadas con la hipnosis erótica, Kusnetzoff explica: “Lo que en general se produce es una autohipnosis, uno se calienta con lo que lee que le va diciendo el otro. Así entra, por decirlo de alguna manera, en un estado ‘hipnoide’ en el que se puede llegar al orgasmo. En ese caso, la hipnosis es como cualquier actividad onírica”, concluye. Sin embargo, en el consultorio, las preguntas son siempre las mismas: eyaculación precoz, anorgasmia y otras disfunciones”.