Psicopedagogía Integración Escolar

psicopedagogia estimulacion temprana
Necesidades Educativas Especiales

El trabajo específico que realizamos con un niño con necesidades especiales, cuando su edad está comprendida en la franja de 0 a 3 años es el de Estimulación Temprana.

 

Finalizado este trabajo clínico, surge un nuevo desafío: el terapeuta tratante, el equipo interdisciplinario y la familia del pequeño deben decidir el camino más adecuado a seguir para continuar respondiendo a las necesidades del paciente con Trastornos del Desarrollo Temprano.

Además de la orientación del trabajo clínico según la demanda de cada caso en particular (tratamiento psicológico, psicopedagogía inicial, fonoaudiología, psicomotricidad, etc.) llega el momento de pensar en su escolaridad inicial .

Esta decisión la toma la familia, orientada por el psicopedagogo.

El ingreso al Nivel Inicial (común o especial) implica una salida de lo endogámico, para encontrarse con otros, en un espacio de socialización y aprendizaje.

En cualquier persona (con necesidades educativas especiales o no) “La disposición psíquica para aprender revela la existencia de un deseo que activa y dinamiza los procesos de construcción y apropiación de conocimientos.” (Schlemenson).

Pensar en un niño en la escuela, es pensar en un proyecto de futuro. No importa si se trata de una escuela común o especial, lo que importa es que el niño pueda construir aprendizajes significativos para él y su entorno, enriqueciendo su realidad y potenciando su pensamiento.

En algunos casos, el efecto de las patologías que porta el niño nos inclina, a los psicopedagogos o al equipo tratante, a elegir como la escolaridad más indicada, la brindada por alguna de las diversas escuelas especiales. Ya que desde este sector del sistema educativo se construyen dispositivos pedagógicos que tienen en cuenta las posibilidades de los niños, más allá de sus limitaciones, sean éstas de tipo sensoriales , motoras o intelectuales.

En otros casos es posible La integración escolar en el área común .

Desde hace relativamente poco tiempo algunos pequeños que tradicionalmente se consideraban únicamente como posibles alumnos de educación especial, transitan su escolaridad en el ámbito de la escuela común, es decir están integrados a la escolaridad común.

Esto es factible porque se ha comenzado a pensar en las “diferencias” de portan, desde otro lugar, reconociéndolas pero no considerándolas carencia o déficit.

No se trata de borrar las diferencias de los niños, sino de operar partiendo de las mismas. Trabajar valorando las diferencias.

Cuando un niño con necesidades educativas especiales es integrado en el Nivel Inicial de Escolaridad se producen modificaciones: en el niño y su familia, pero también en sus compañeros, docentes y en la escuela en general. Cambiando positivamente (ya que se aprende a convivir con las diferencias) todo el sistema escolar en el que el pequeño está integrado.

Los niños integrados requieren de un proyecto pedagógico particular , basado en sus posibilidades. Muchas veces necesitan del apoyo de un docente integrador e incluso de adecuaciones curriculares.

No todos los niños con necesidades educativas especiales (nee) pueden ser integrados en jardines comunes, si un pequeño ha podido ir armando una constitución subjetiva y un desarrollo cognitivo que le permitan vincularse con sus pares, competir, compartir, disfrutar aprendiendo, apropiarse de los mismos objetos de conocimiento que los otros niños, (aunque sea de otra manera y a pesar de que para hacerlo necesite de apoyos pedagógicos especiales), el Jardín común es su lugar.

Cuando esto último no ocurre; pensar en recurrir a la escuela especial es lo más indicado, ya que ésta institución cuenta con equipos de trabajo interdisciplinarios y docentes especializados que pueden sostener, apoyar y potenciar los aprendizajes de éstos otros niños, que por sus características personales no pueden ser integrados.

Concluyendo:

Algunos niños con necesidades educativas especiales pueden ser integrados en Jardines comunes, otros no.

No se trata de “borrar las diferencias”, sino estaríamos confundiendo “equidad educativa” con “homogeneidad educativa”.

Integrando a todos los niños en la escuela común se caería en una nueva forma de discriminación.

El psicopedagogo debe orientar y apoyar a la familia de estos niños en el momento de tomar esta decisión y luego sostener la integración escolar (si es el camino elegido) elaborando proyectos particulares de integración , a partir de la especificidad de sus disciplina.

Psicopedagogía Integración Escolar

Colaboracion de la Lic. Mónica M.A. Martínez
Psicopedagoga Especialista en Estimulación Temprana

 

Psicopedagogia
Bibliografía consultada:
Dubrovsky (comp) “La integración escolar como problemática profesional”
Noveduc .Bs.As. 2005