Hipnosis: Regreso con gloria

la hipnosis integrada a la terapiacognitiva es una tecnica reconocida para facilitar el control de diversos sintomas y enfermedadaesHipnosis:  Regreso con gloria

Consultor Dr. Sergio Calvo Instituto Gubel

Editorial Atlantida – Revista Para Ti Buenos Aires Argentina abril 1991
la hipnosis en argentina, hipnosis terapia

Hoy -la hipnosis terapia integrada a la clinica cognitiva- es una terapia reconocida mundialmente para el tratamiento y controlar enfermedades psicosomáticas, adicciones y aliviar el dolor. En estado hipnótico nuestro cerebro se potencia: Es equivocado creer que perdemos libertad.

El Dr. Franz Mesmer rescató a la hipnosis del mundo mágico.Tambien se tratan Disfunciones sexuales, hipertensión, cefaleas, fobias, temores, cáncer, parto…

Aunque los especialistas del mundo no se han puesto de acuerdo para dar una definición precisa sobre la hipnosis, se puede decir que es un estado especial de la conciencia al que se llega inducido por otra persona.

¿Qué es la Hipnosis? Tecnica Hipnotica

Es una técnica que tiene más de 4000 años de antigüedad. Llegó al mundo de la mano de magos y exorcistas, pero sus asombrosos resultados sobre los distintos males que nos aquejan la permitieron no sólo permanecer a lo largo del tiempo, sino convertirse en una aliada de la clínica médica y psiquiátrica. Hoy en día, muchos médicos, odontólogos, psiquiatras y psicólogos, que nada tienen que ver con la magia, la utilizan como una terapia alternativa para el tratamiento de diferentes enfermedades.

¿Quiénes la utilizaron por primera vez?

Desde épocas remotas fue la herramienta principal de magos y sacerdotes para curar distintos males y calmar dolores con el poder de la sugestión. Para ello utilizaban su voz, el presunto magnetismo de un objeto o la fuerza de su mirada. Como la etimología de la palabra lo indica (del griego hypnos, que quiere decir sueño), los antiguos creían que al inducir a un estado hipnótico se podía explorar el inconsciente.

¿Qué cuenta su historia?

En Grecia y Egipto existían los templos del sueño, donde por medio de un estado onírico se trataban los enfermos. En el de Isis, en Egipto, se encontraron jeroglíficos con claves para interpretar todo tipo de sueños. La historia relata un sinfín de anécdotas en las cuales la interpretación de los sueños tuvo un protagonismo especial. Entre ellas en el siglo IV d.C.; Constantino se proclamó emperador de Roma, luego de vencer a Masencio, e impuso la religión cristiana. La noche anterior había soñado con una cruz luminosa que le indicaba en una leyenda ” En este signo vencerás”. Así con le correr del tiempo, se fueron interrelacionando hipnosis, religión y magia. Eduardo El Confesor, rey de Inglaterra en el siglo XII, ejerció la hipnosis como un acto religioso. Curaba a los súbditos al tocarlos con sus manos o su espada, mientras leía distintos fragmentos de la Biblia.

¿Quién la introduce en el mundo de las ciencias?

Fue un médico austríaco, Franz Anton Mesmer, quien en le siglo XVII, casi sin darse cuenta, sacó a la hipnosis de los lugares sagrados. Sostuvo en su teoría que existía un fluido que llenaba los espacios y atravesaba las formas. El desequilibrio en la recepción de ese fluido producía la enfermedad. Pero, su efecto negativo podía contrarrestarse con el magnetismo de ciertas artes y dones. Con su poder curó la ceguera histérica de la mejor amiga de la emperatriz María Teresa de Austria, y se hizo famoso.

En 1843, Braid, un cirujano inglés, realizó un tratado de nomenclaturas científicas y denominó a ese fluido magnético descripto por Mesmer como Hipnosis.

Explicó que el éxito del tratamiento depende de la capacidad de atención del paciente para implantar ideas en su cerebro.

Con su definición, la hipnosis había dejado para siempre su halo mágico, incorporandose como tratamiento terapeutico.

¿Por qué se habla hoy de la sofrología a la par de la hipnosis?

¿En qué se diferencian?

La sofrología es una escuela científica que también estudia las modificaciones de la conciencia humana producidas mediante técnicas de sugestión.

Casi sobre el filo del siglo XXI la hipnosis se ha convertido en una terapia respetada por los profesionales de todo el mundo.

Pero, para llegar a su lugar actual, tuvo que pasar por infinidad de vicisitudes.

Su origen está en 1960 cuando Alfonso Caycedo, un psiquiatra colombiano que ejercía en el Hospital Provincial de Madrid, propuso dar el nombre de sofrología a los fenómenos producidos mediante técnicas hipnóticas.

Su intención era quitarle a la palabra hipnosis sus connotaciones esotéricas y (a su entender) incorrectas.

Sofrología es un neologismo. Un término que proviene de la palabra griega “sophrosyne” (sos: sosiego, fren: mente), muy usado por Platón, que puede llegar a interpretarse como “armonía de la mente”.

Con el paso del tiempo, esta escuela siguió avanzando y creciendo hasta abarcar, además de los fenómenos y procedimientos hipnóticos, todos aquellos que pueden aportar modificaciones en la conciencia humana. Sofrología e hipnosis difieren en la práctica, básicamente en el tipo de procedimiento que se utiliza para inducir en una persona un estado de trance.

¿Para qué se usa hoy la hipnosis?

Para controlar enfermedades psicosomáticas. Entre ellas, el asma y las alergias. La relajación y la respiración profunda son más eficientes que muchos tratamientos farmacológicos, que a su vez alteran la capacidad de defensas del paciente.

También se aplica en la curación de enfermedades del aparato genital. En especial los partos, tensión premenstrual y amenorreas en las cuales ya se han descartado causas orgánicas y hormonales. Tambien se logran resultados exitosos en los casos de esterilidad.

Además, para enseñar a las víctimas de quemaduras y enfermedades que producen graves molestias, como el cáncer y la artritis, a la administracion y tratamiento del dolor.

Últimamente se incorporó como un método de control de la natalidad. El Doctor Rolando Marchesan, rector del Centro Internacional de Hipnosis Médica y Psicológica de Milán, es su impulsor. Las estadísticas demuestran la eficacia de la hipnosis como método de infertilidad psicosomática en un 85 por ciento de los casos.

Para anestesiar, es muy utilizado y con gran éxito por los odontólogos de todo el mundo para realizar sus tratamientosy contener el dolor. En cambio es poco habitual el uso como anestésico en las intervenciones quirúrgicas, porque son muy pocas las personas que pueden llegar a sostener el trance hipnótico durante una operación.

Para dejar hábitos y tratamiento de adicciones, la hipnosis ha demostrado su eficacia en valores de más del setenta por ciento cuando se pretende dejar de fumar, beber y adelgazar.

¿Por qué resulta una técnica eficaz?

Porque a través de la inducción se lleva a la mente a un estado de trance de intensa atención o concentración en el cual los dos hemisferios cerebrales trabajan armónicamente aprovechando al máximo su potencial.

Al concentrar la mente en un pensamiento o sugerencia se puede pasar por alto cualquier otro estímulo externo, incluso el dolor.

Si bien la forma en que se trabaja la hipnosis fisiológicamente, sigue siendo un misterio, los expertos están de acuerdo en que la hipnosis es básicamente autohipnosis.

Es decir, una entrada voluntaria en un estado especial de la mente, a muy bajas frecuencias, al que se llega con la ayuda de varias claves sugeridas por la otra persona. Una vez que se descubre cómo entrar sola en ese estado de concentración le resulta fácil llegar a él por sí sola.

¿Cuáles son los elementos de los que se vale el profesional para inducir al paciente al estado de trance?

Existen 140 técnicas distintas para realizar un tratamiento por hipnosis. Con algunas diferencias, casi todas ellas para inducir al estado de trance, requieren de un trabajo previo de relajación que mejore la capacidad de concentración mental.

Entre las más importantes se encuentra la creada por Milton H. Erickson, uno de los especialistas más destacados mundialmente en hipnosis médica. Su mérito fue el haber desmitificado la hipnosis. Él la consideró, simplemente como un estado de intercambio comunicacional entre dos personas y no en el estado particular de una de ellas. Valiéndose de su teoría puso en práctica un nuevo método que es conocido en la actualidad como Terapia Psicologia o Hipnoterapia Ericksoniana.

Para ser hipnotizado existe una condición básica que se basa en el buen rapport con el profesional para sentir confianza en él y estar en mejores condiciones de entregarse a su sugestión.

Hoy en día la mayoría de los hipnólogos han dejado de lado los gestos teatrales, casi circenses y se apoyan en le poder de su palabra.

La modalidad adoptada en la actualidad es tener una o dos entrevistas iniciales. En ellas el profesional puede analizar con profundidad el grado de resistencia que puede presentar el paciente.

Luego de realizado el psicodiagnóstico de la situación y definido el problema concreto que se pretende superar, comienzan las sesiones de trabajo.

Los tratamientos se planifican en un plazo determinado. Según diversas estimaciones, casi el 95% de las personas es hipnotizable.

En el primer paso se disminuye la tensión muscular para entrar en un estado de relajación que favorezca el estado de trance. Luego se realiza un trabajo de visualización creativa inducida por el terapeuta. Para ingresar en esta etapa no es un elemento indispensable lograr la relajación total como tampoco una regresion.

En la visualización, el hipnólogo plantea al paciente distintas alternativas placenteras y deseables que lo pueden ayudar al tratamiento del problema desde otro punto de vista. Es decir, se redefine la situación traumática con le apoyo de la imaginación para transformarla en su mente en imágenes placenteras.

¿Cuáles son los riesgos que puede tener una persona que se somete a un tratamiento con hipnosis?

En realidad no tiene riesgos, porque se trata de una terapia inocua y lo peor que puede pasar es que no logre los resultados deseados. Durante mucho tiempo se pensó que una persona en trance podía llegar a ser dominada o manipulada. Hoy se sabe que una persona que es inducida a un estado de trance no pierde su capacidad de conciencia y percepción. “La hipnosis no modifica valores ni creencias estructurales de la personalidad. No robotiza ni trabaja sobre la libertad individual”.

Al terminar el estado hipnótico se recuerda paso a paso cada una de las vivencias experimentadas. Y si el terapeuta sufriera un accidente, ante el mínimo estímulo ajeno a la sugestión inducida, se produce un estado de alerta. Por ejemplo, aún en estado de profundidad total (se valúan del uno al cinco) podríamos despertar sin la ayuda profesional.

Desde ningún punta de vista, ni la hipnosis ni la sofrología pretenden inventar una técnica de modificación de los estados de conciencia. Simplemente quieren llevar a la persona a un estado de conciencia especial, a través de un entrenamiento, que le permita conocerse interiormente en profundidad para llegar a un equilibrio y la armonía integral de su ser.

El aprendizaje exige una participación con un alto grado de convicción, profunda y voluntaria.

La hipnosis tiene la característica de reforzar la personalidad porque, al coordinar mejor las energías psíquicas, se pueden corregir con más flexibilidad los enfoques mentales equivocados.

Como consecuencia, se logra un mayor equilibrio psicofísico con el cual se amortiguan los motivos de angustia y ansiedad.

Con el aprendizaje de la técnica se alcanza un estado emocional estable.

¿Qué prevenciones hay que tomar al elegir un profesional?

Como primera medida estar convencido de que nadie está en condiciones de ofrecer soluciones mágicas y milagrosas. Después, estar dispuesto a huir de las falsas promesas que prometen maravillas en una o dos sesiónes.

Elegir un profesional médico, psicólogo u odontólogo (que son los autorizados por la ley) con experiencia reconocida. Y por último, dejarse guiar por las sensaciones personales, que son las únicas que pueden establecer con certeza un verdadero rapport en esta nueva relación interpersonal que hemos elegido como solución a nuestros problemas.

¿Usted es hipnotizable?

Debemos partir de una idea cierta y demostrada por los especialistas del mundo: Toda persona es susceptible de ser sugestionada y de entrar en algún tipo de trance.

Sin embargo, antes de comenzar un tratamiento es necesario verificar por una serie de pruebas que realiza el terapeuta la capacidad de relajación y las eventuales resistencias que puede ofrecerse.

No se necesitan características especiales para llegar a uno de los cinco niveles de profundidad hipnótica.

Luego de la primera entrevista con le profesional elegido verifica la confianza que en él tenemos, es muy probable que podamos combatir el problema con la ayuda de la hipnosis.

Las cifras elocuentes

En Buenos Aires, los discípulos de Gubel fundaron un Instituto con su nombre para la investigación y docencia de la sofrología e hipnosis.

Bajo la dirección de Carlos Malvezzi Taboada, Especialista en Psicología Clínica y José María Méndez -medico cirujano e hipnoterapeuta- a cargo de la secretaría científica, la institución cuenta con una nutrida historia.

El staff de veinte profesionales atendió con tratamiento de hipnosis clinica cognitiva y psicoterapias breves a quinientos pacientes. El ochenta por ciento de los casos psicológicos atendidos ( fobias, temores, pánico, estres, dolor, etc.) superó totalmente el problema.

En los tratamientos complementarios para enfermedades fisiológicas (cáncer, hipertensión, enfermedades psicosomaticas, etc.) se logró un porcentaje exitoso equivalente al setenta por ciento. En ginecología y obstetricia, las cifras de concreción de objetivos alcanzan casi el ochenta por ciento. Es decir, que, cada cien mujeres con náuseas, vómitos, cefaleas e hipertensión, sólo diez no pudieron combatir con hipnosis sus males.

Las terapias son siempre puntuales y logran resolver el problema de una manera diferente y en un período inferior a un año.

Los valores que se llevan las palmas del éxito están ubicados en las áreas de las disfunciones sexuales, con casi el noventa por ciento de éxito, y potenciación de aprendizaje y entrenamiento deportivo.

En los últimos seis años se han dictado en el instituto cursos de capacitación en sofrología e hipnosis a 800 profesionales.

La hipnosis en la Argentina

El doctor Mauricio Garfinkel tiene una experiencia de más de treinta años como odontólogo que utiliza la hipnosis para realizar tratamientos.

Junto con el doctor en psiquiatría Isaac Gubel fue uno de los fundadores de la Sociedad Argentina de Hipnoterapia. Actual Jefe del Servicio de Guardia de la Facultad de Odontología, no se cansa de ponderar las virtudes de la que él llama anestesia psíquica. ” En nuestro país (explicó a Para Ti) la hipnosis comenzó a tener difusión a partir del año 1956, cuando el odontólogo Emilio Duprat y el psiquiatra Torres Norry comenzaron a emplearla en sus especialidades como tratamiento terapéutico”. Años más tarde, luego de los estudios realizados por el profesor colombiano Alfonso Caycedo, se resolvió rebautizar la entidad científica como Sociedad Argentina de Sofrología.

En 1967, Gubel y Garfinkel presidieron el primer Congreso Argentino de Sofrología realizado en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

El encuentro científico contó con el apoyo del gobierno nacional y del entonces Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Antonio Caggiano.

En el mismo año, por Ley 17.132 se reglamenta y permite el uso de la hipnosis (art. 9º ) – hasta entonces prohibido – a médicos y odontólogos. La sociedad prácticamente desaparece con la muerte de Gubel, pero en 1978, otro odontólogo José Daniel Mabromata, crea la Asociación Internacional Científica de la Hipnosis

Libros que ayudan

Cómo potenciar la mente, de Milan Ryzl (Editorial Martínez Roca). Una serie de técnicas para desarrollar los poderes psíquicos.

Mental Gym, de Tom Wujec (Editorial Atlántida). Juegos y ejercicios para lograr la máxima aptitud mental.

Nuestros poderes ocultos, de Raymond Abrezol ( Editorial Sirio Málaga). Un manual de enseñanzas para conocerse mejor.

Los secretos de la autohipnosis, regresion y tratamientos. de Gilbert Oakley ( ediciones Lidium).

Hipnosis regresion en el tratamiento de la ansiedad para una psicologia integrativa en la psicoterapia breve en enfermedades psicosomaticas aplicacion de hipnoterapia ericksoniana en  Argentina.

 

por Cristina Rodríguez Jurado

Asesoraron : Doctores Mauricio Garfinkel y Sergio Calvo -Instituto Gubel Investigación y Docencia en Hipnosis, Psicoterapias Breves y Medicina Psicosomática Buenos Aires Argentina-

Editorial Atlantida – Revista Para Ti Buenos Aires Argentina abril1991