Ataque de Panico en Niños y Adolescentes. Sintomas

ataque de panico en adolescentes jovenesTrastornos de pánico en la niñez y Adolescencia

El Ataque de Pánico, también llamado trastorno de angustia en niños y adolescentes, se manifiestan por períodos que duran desde algunos minutos hasta varias horas. Estos episodios pueden ocurrir en cualquier momento o lugar sin previo aviso. A menudo ocurren en los sitios menos esperados, como pueden ser en el supermercado, centros comerciales, en una reunión social, mientras viaja, o mientras descansa en unas vacaciones.

Los síntomas en los ataques de pánico pueden incluir:

  • terror intenso con sensaciones de que algo terrible va a ocurrir
  • taquicardia o palpitaciones rápidas del corazón con elevación de la frecuencia cardíaca
  • mareos, nauseas, vértigo o sensación de inestabilidad
  • Inestabilidad, mareo o desmayo
  • Dificultad para respirar
  • Sofoco, transpiración o escalofrío
  • Sensación de ahogo o falta de aliento
  • falta de aliento o el sentirse sofocado
  • temblores o sacudidas
  • sensación de irrealidad
  • Sensación de atragantarse
  • Opresión o malestar en el tórax
  • Náuseas o molestias abdominales
  • Cosquilleo o entumecimiento en las manos
  • Sensación de estar soñando o deformación de percepción
  • Terror – sentir que algo horrible va a pasar y que no puede uno evitarlo
  • Miedo a morir, Miedo de perder el control y hacer algo que le cause a uno vergüenza o perder el control o de volverse loco

Muchos jóvenes probablemente experimentarán ataques de pánico durante sus vidas. Este comienza frecuentemente durante la adolescencia, aunque puede comenzar durante la niñez y a veces es común que lo padezcan varios miembros de la familia. Por lo general, un ataque de pánico dura varios minutos y se considera una de las situaciones más penosas que pueda experimentar una persona.

Cuando estos ataques de panico  son debidamente diagnosticados la respuesta suele ser favorable, pero cuando no son tratados sus complicaciones pueden ser devastadoras ya que  pueden interferir con las relaciones sociales, el trabajo escolar y el desarrollo normal del niño o del adolescente.

Algunos jóvenes, niños y adolescentes con desorden del pánico pueden desarrollar estados depresivos y pueden correr el riesgo de comportamientos que pongan en riesgo sus vidas.
En algunas ocasiones con el fin de tratar de disminuir la ansiedad y los miedos, algunos tienden a usar y has abusar del alcohol o también de drogas.

Si no se encuentra una enfermedad o condición física que cause los síntomas, se debe llevar al niño o al joven adolescente a la consulta con un especialista psicólogo o psiquiatra de niños y adolescentes para que se le haga una evaluación comprensiva.

Con diferentes técnicas que se les pueden enseñar y mediante psicoeducación, tecnicas de relajación y terapia cognitiva, psicoterapia e hipnoterapia ericksoniana el niño o adolescente puede también aprender nuevas formas de controlar la ansiedad o los ataques del pánico cuando estos ocurren.

Con un tratamiento oportuno puede prevenir complicaciones colaterales, tales como la agorafobia, la depresión y el abuso de substancias.